Asia Bibi: situación actual y perspectivas

Asia Bibi: situación actual y perspectivas
26 octubre, 2016 Javier
In WeAreN2015

 

El marido de Asia Bibi, Ashiq Mashiq, y de su hija pequeña Eisham, han intervenido en el I Congreso Internacional sobre Libertad Religiosa Todos Somos Nazarenos #WeAreN2015. Eisham lleva al cuello una cruz porque «es como nuestra identidad, nuestra nacionalidad. Somos cristianos, por eso la llevo», al tiempo que recuerda el último encuentro con su madre en prisión, a quien solo puede visitar una vez al mes:

«Mi mamá, gracias a Dios, se encuentra sana de momento, pero muy preocupada; le contamos que íbamos a Europa, que íbamos a ser recibidos en Audiencia por el Papa, que íbamos a estar aquí…. Nos pidió que rezaran por ella». «Mi mamá me ha enseñado muy bien a ser educada, a cocinar, a sobrevivir… Así que sigo su ejemplo y voy a dedicar mi vida, tal y como ha hecho mi madre, a seguir la fe. Ella es muy buena madre y está firme en Cristo», se expresa la adolescente, de 15 años.Eisham recuerda con dolor el día en el que presenció la brutal detención de su madre: «Mi mamá trabajaba en el campo. Salió a beber agua y la tomó de donde bebían los musulmanes; los musulmanes lo vieron “impuro” y discutieron cinco días sobre ese tema. Al quinto día, la sacaron de casa, rodeada por todo el pueblo. Nosotros éramos la única familia cristiana de la aldea, junto a la de mi tío».«Yo tenía 9 años. Aquel día estaba presente junto a ella y soy testigo de toda la maledicencia con la que obraron los vecinos. La cogieron y la llevaron al centro del pueblo, donde ya había una multitud congregada. Nuestros vecinos y los musulmanes de los pueblos de alrededor la golpearon inhumanamente, la degradaron y la humillaron. Mi madre me pidió que fuera a llamar a mi padre, pero no estaba en casa… Después, la policía arrestó a mi madre y se la llevó a la comisaría. Mientras la golpeaban pidió agua, pero nadie le ofreció un vaso de agua, no le daban tregua. Yo misma necesitaba agua porque me encontraba allí y me arrollaban de mala manera. Alguien me cogió y me empujó contra un muro. Estaban abusando de mi madre, le arrancaron la ropa…»

Eisham rompe a llorar.Ashiq, el marido de Asia Bibi, comienza por expresar su agradecimiento a todos los que siguen este Congreso, reunidos para ayudar a Asia y comenta la situación en la que se encuentra el procedimiento judicial de su esposa: «Tras dos resoluciones injustas para mi esposa, hay una última posibilidad de justicia para ella su la Corte Suprema admite nuestro recurso. Yo sigo teniendo mi esperanza puesta en Jesucristo Todopoderoso, espero que sea liberada».

En los cinco años que lleva en el corredor de la muerte, «Asia Bibi no ha podido tener ninguna asistencia religiosa, pero se mantiene firme en la fe», señala Ashiq, quien sobre la situación en el país añade: «para los cristianos es difícil vivir en Pakistán, los musulmanes siempre buscan excusas para actuar violentamente contra los cristianos. Hace un mes atacaron dos iglesias en la colonia del Estado de Punjab en el que vivimos, y sigue habiendo violencia contra los cristianos, pero tenemos confianza en Cristo».

Josep Nadeem, presidente de la Renaissance Education Foundation que es uno de los principales apoyos para Asia Bibi y ayuda a su familia con la ayuda de MasLibres.org, recuerda la losa que pesa sobre esta familia aún si sale en libertad: una fatwa, una condena a muerte que los extremistas musulmanes, incluidos sus propios antiguos vecinos, prometen ejecutar en el caso de que sea liberada por la Justicia u obtenga el indulto presidencial, manteniendo que ofendió al islam «Pero, ¿cómo va a hacer eso Asia, si ella es una mujer analfabeta? Es una acusación absolutamente falsa».

El temor se acrecienta por cuanto en Pakistán se ha levantado la moratoria de la pena de muerte; aunque la medida se ha justificado dentro de la lucha contra el terrorismo, en el clima de radicalización que vive el país se teme que pueda acabar aplicándose a presos por otros delitos, como el de blasfemia.

«Esperamos el día en el que la Corte Suprema de Pakistán conmute la pena de muerte y salga en libertad. Agradecemos el estar aquí, que nos apoyéis y ayudéis para ganar este caso judicial, esta es la penúltima oportunidad para salvar la vida de Asia -si no la asiste el alto tribunal solo quedaría la posibilidad de un indulto presidencial-. Gracias a la presión internacional, el Gobierno quizá le pueda otorgue el perdón; creemos que la justicia será justa, como debe ser, y que Asia pueda volver a casa lo antes posible», añade Naddeem.

Con la libertad de Asia, la familia solo dispondría de tres días para ponerla en un lugar seguro. Ello implica dejar el país «Somos paquistaníes y no queremos dejar nuestro país, tenemos la esperanza de que todo cambiará algún día. Teniendo que abandonar Pakistán, preferiríamos estar entre los españoles si liberan a Asia, porque la gente española nos ha mostrado su amor. Nunca olvidaremos ese amor», declara el marido de Asia.

«A nivel nacional no recibimos ningún apoyo en Pakistán, pero apreciamos el trabajo de algunas ONGs y el que estén hoy aquí apoyándonos, es fantástico. Nadie nos pude asistir por otra parte: todos tienen miedo por su ida. El caso de Asia no es fácil, como refleja la película Freedom for Asia Bibi: el gobernador de Punjab y el ministro de Minorías fueron asesinados pro alzar la voz por Asia. Nadie tiene voluntad de ayudarnos, pero es que tampoco es nada sencillo hacerlo», añadía Nadeem.

Tras la participación en este Congreso, Ashiq y Eisham han sido invitados a ofrecer su testimonio en Alemania el próximo día 23 y el 27 regresará a Pakistán. «Va a ser difícil regresar, hay tanto publicado en los medios sobre nuestras visitas en Europa… Les pedí que dejaran de publicar noticias sobre Asia en medios locales, tenemos miedo de volver por las reacciones que pueden provocar de los extremistas, pero tenemos que hacerlo», concluía el presidente de la Fundación humanitaria.

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