Boko Haram y la persecución de cristianos en Nigeria

Boko Haram y la persecución de cristianos en Nigeria
26 octubre, 2016 Javier
In WeAreN2015

Monseñor Oliver Dashe Doeme, obispo de Maiduguri, la región de Nigeria más castigada por el terrorismo yihadista de Boko Haram, describe la situación de su país desde la esperanza:

“celebramos dos grandes noticias: en las últimas seis semanas, las fuerzas militares han logrado liberar la mayor parte de las zonas controladas por Boko Haram y, en segundo lugar, acabamos de celebrar unas elecciones en libertad, con una Nigeria libre de miedos, que por un tiempo nos ha permitido disfrutar de paz. Gracias por el amor que demuestra Dios a nuestro país”.Unas palabras de agradecimiento que no olvidaban subrayar el horror padecido: “En 2009, después de los ataques sufridos en nuestra diócesis en respuesta a las caricaturas de Mahoma publicadas en Occidente, fuimos testigos de la aparición de Boko Haram, secta demoníaca, que surge para prohibir la educación occidental, que considera una ofensa contra Dios, algo irónico cuando ellos usan los mismos medios. Desde entonces hasta hoy, sus miembros han destrozado vidas y propiedades. Nos preguntamos: ¿cómo han logrado tanto poder? La razón: por la financiación y los muy poderosos apoyos con los que cuenta dentro y fuera del país”.

“Nuestra diócesis católica de Maiduguri, en el noroeste de Nigeria, es la más afectada: más de 700 miembros de nuestra congregación han sido asesinados en las muchísimas matanzas perpetradas por los insurgentes terroristas; han entrado en ciudades, pueblos e incluso en los bosques, generando graves estragos: 50 iglesias destruidas, la población ha tenido que huir, 59 escuelas de educación primaria saqueadas, el seminario, tras sufrir un atentado, lo convirtieron en su propio centro de operaciones; han asolado numerosísimos edificios, entre ellos 15 rectorías; 40 grupos de monjas han tenido que huir por los ataques a sus conventos; sacerdotes han tenido que refugiarse en otras regiones, expulsados de sus parroquias… Más de 33 mil nigerianos se han refugiado en Camerún. Pese a todo ello, no renunciamos a dar testimonio público de nuestra fe: yo visto con mi sotana episcopal, cuando el día en que acepté ser obispo sabía que estaba firmando mi sentencia de muerte”, describe Monseñor.

“Tenemos la impresión de que matan solo a cristianos, pero no es así”, observa el obispo. “También asesinan a musulmanes, incluso son mayores las víctimas entre estos últimos. La razón es que Boko Haram quieren imponer la sharia, rechazada por islámicos moderados, lo que les convierte en gran objetivo de su violencia”. Lo ejemplifica monseñor citando los más de 15.000 muertos registrados en los atentados de los yihadistas en la ciudad de Baga (en el estado de Borno, noroeste de Nigeria), de los que el 98% eran musulmanes.

Cuando se acaba de cumplir un año del secuestro de las 219 escolares de Chibuk, el obispo suma su oración a un especial llamamiento por su liberación: “sólo han logrado huir 53, no sabemos dónde están el resto las niñas; algunos dicen que las han forzado a convertirse al islam, que han sido forzadas a casarse con musulmanes … Tenemos la esperanza de que sean liberadas”. “No olvidamos que hay más menores secuestradas, podemos estar hablando de miles en el país”, añadía.

Mónica es una de estas niñas que logró escapar del cautiverio. Estaba invitada a participar en el Congreso y finalmente no ha podido venir al no haber recibido los visados del gobierno español. En su nombre, el obispo narra su milagrosa huida, que resalta como merced divina y mariana en respuesta al rezo del Rosario.

Para acabar con Boko Haram, el obispo propone dos vías: la principal es la oración, “Boko Haram es malvado, demoníaco, solo se puede eliminar por medio de la oración”. Segundo, la educación: “Nigeria es un país muy rico, pero desafortunadamente uno de los más corruptos del mundo. Los gobiernos, sobre todo en el norte, han abandonado a los jóvenes, no han recibido educación, una la falta de cultura hace que sean más fáciles de engañar por el fanatismo religioso, que para captar su atención les dice que si mueren por el islam recibirán muchas recompensas en el cielo, donde podrán casarse con muchas vírgenes. Si esos jóvenes tuvieran una formación, nunca creerían esto. Los jóvenes deben tener oportunidades de empleo: cuando es así pueden usar sus energías y talentos para salvar la humanidad en lugar de destrozarla”, señala Monseñor.

“Estamos viendo el final de Boko Haram, la oración es la que nos ayudará a llegar a la verdad. Nuestra fe es inquebrantable: podemos padecer matanzas, pero los cristianos siguen yendo a la iglesia y con sus actividades cristianas en la vida pública”, celebra Mons. Doeme.

En este sentido comparte que “estando orando ante la Eucaristía, Dios me ofreció una espada. Al ir a cogerla, vi que un Rosario”. “Os pedimos vuestras oraciones, con ella ganaremos la batalla al terror: Pueden destruir nuestros edificios y nuestra vidas, pero no podrán con nuestra fe en Cristo”.

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