Egipto: objetivo del Estado Islámico

Egipto: objetivo del Estado Islámico
16 febrero, 2015 Antonio Velázquez
In destacados

Los 21 trabajadores egipcios, cristianos coptos, que fueron secuestrados en dos operaciones aisladas entre diciembre y enero en la ciudad libia de Sirte por milicias islamistas armadas, han sido decapitados.

Un mensaje firmado con sangre para la nación de la cruz

Con la macabra puesta en escena habitual, el grupo yihadista Estado Islámico (EI) difundió ayer el vídeo en el que se muestra la ejecución de los cristianos. Enfundados en el mono naranja, arrodillados, y sujetados por verdugos de negro y pasamontañas, las víctimas fueron pasadas a cuchillo en una playa del Mediterráneo, supuestamente al norte de Trípoli.

Muchas de las víctimas aparecen rezando durante los instantes previos a la decapitación. Mientras, el portavoz de los terroristas lee un manifiesto, en perfecto inglés, justificando el asesinato como reacción «a una guerra de los cruzados» contra el EI. Cuchillo en mano, amenaza a Occidente: “La seguridad para ustedes, cruzados, es algo que sólo podéis desear”.

La crisis económica y la falta de trabajo en Egipto ha propiciado que en los últimos años, miles los egipcios desesperados, musulmanes y cristianos coptos, hayan solicitado permiso de trabajo en Libia, a pesar de los consejos de su gobierno de no ir a un país devastado y en la más absoluta anarquía tras la revolución de 2011 contra Gadafi. Después de los secuestros de diciembre y enero, que denunciamos desde MasLibres.org, el gobierno egipcio ofreció a todos aquellos que lo deseasen la opción de ser evacuados de Libia.

Las familias de los secuestrados habían suplicado al gobierno de El Cairo que mediara en la liberación. Tras conocerse la noticia, no se han hecho esperar las escenas de dolor, de gritos y desmayos en la humilde provincia de Minya, en el Alto Egipto, donde residían las víctimas.

Luto y bombardeos

Tras difundirse la noticia de la ejecución por las redes sociales afines al califato, el presidente de Egipto, Abdel Fattah al-Sisi, decretó siete días de luto y convocó urgente al Consejo de Defensa.

La respuesta militar ha sido fulminante: Egipto ha lanzado esta misma madrugada un ataque aéreo contra posiciones del Estado Islámico en Libia. Los objetivos han sido los cuarteles, lugares de concentración y entrenamiento y almacenes de armas de los yihadistas leales al EI en territorio libio. Los cazas que han participado en la operación han regresado a sus bases sin incidentes.

El Ejército egipcio expresa en un comunicado que el ataque “es una venganza por la sangre derramada de los egipcios” en cumplimiento de una resolución del Consejo de la Defensa Nacional, máximo órgano de decisión en asuntos de seguridad de Egipto, al tiempo que reclama su derecho de “proteger y salvaguardar la seguridad y estabilidad del país ante el terrorismo y el extremismo”.

La frontera de Egipto, amenazada

El Estado Islámico acusa a Egipto de participar junto a Estados Unidos en los ataques aéreos contra sus objetivos en Irak y Siria. Pero lo cierto es que Egipto, el país árabe más poblado, no había participado directamente en las operaciones, centrándose en cambio en la cada vez más compleja insurgencia dentro de sus propias fronteras.

Las brigadas yihadistas de Libia han establecido contactos con un grupo insurgente que opera desde la península egipcia del Sinaí, cuyo nombre es Ansar Beit al-Maqdis, que ha prometido lealtad al Estado islámico. Este grupo es el responsable de la muerte de cientos de soldados egipcios y policías desde que el ejército derrocó al presidente islamista Mohamed Mursi en 2013.

Con Libia atrapada en una lucha de poder caótico entre dos facciones rivales, la preocupación del gobierno egipcio y de Occidente es que las milicias islamistas se aprovechen del vacío de poder y fortalezcan su presencia en la zona, fronteriza con Egipto. Muchos de estos grupos ya se han declarado vinculados al Estado Islámico, y en las últimas semanas han intensificado sus ataques.

Los temores de que la crisis en la vecina Libia pueda extenderse a través de la frontera, han llevado a Egipto a firmar un acuerdo con el gobierno francés de François Hollande por valor de más de 5 millones de euros ($ 5700 millones), para modernizar su armamento y equipamiento militar.

Reacciones internacionales

El ministro egipcio de Exteriores, Sameh Shukri, viajó anoche a Nueva York para mantener reuniones en la ONU y en su Consejo de Seguridad con el objetivo de exigir una reacción internacional.

La Casa Blanca condenó ayer la “despreciable y cobarde” ejecución de los 21 egipcios coptos secuestrados en Sirte. El primer ministro británico, David Cameron, también censuró este “acto cruel y bárbaro” a través de su cuenta de Twitter. El presidente de Francia, François Hollande, aseguró que este acto de “salvajismo” pone de manifiesto “la amplitud de las operaciones de Estado Islámico en Libia“. La Misión de Apoyo de Naciones Unidas en Libia señaló que “este crimen terrorista contra estos trabajadores del vecino Egipto debe ser rechazado y denunciado por todos los libios”.

Sirte, a 500 kilómetros al este de Trípoli, está en manos de las milicias islamistas, entre ellas Ansar al Sharia, filial del EI en Libia y que el Consejo de Seguridad de la ONU añadió el pasado diciembre a su lista de organizaciones terroristas.

Comments (0)

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*