Los niños en guerra también ríen

Los niños en guerra también ríen
29 agosto, 2015 Antonio Velázquez

Hoy ha sido un día especialmente dedicado a los más vulnerables. Los niños.

Les hemos visto reír, correr, bailar, cantar. Al verles tan felices, se nos ha olvidado por un momento que viven una guerra. Esos ojos brillantes y animosos han visto el horror, la muerte cruel de sus padres o hermanos a manos de las milicias islamistas. Solo imaginarlo nos conmueve el alma. La mayoría ha escapado de sus pueblos de origen con lo puesto. Muchos, incluso, no son siquiera iraquíes, sino que han venido huyendo de Siria.

Nos han impresionado sus cánticos de añoranza por su patria, sus deseos de regresar, sus anhelos de paz.

Y hemos llorado al ver sus dibujos, que reproducen con una viveza sobrecogedora el antes y el después de sus vidas. La paz, la guerra, el destierro…

dibujos_irak

La iglesia en la que ha tenido lugar la fiesta por los niños estaba protegida por varios peshmergas, soldados kurdos armados con sus AK-47. A Jaime, el más joven de la expedición, le ha llamado la atención que uno de ellos tiene su misma edad. Apenas pasa de los 20 años. Y lo más sorprendente es que se alistó para defender a los cristianos sin ni siquiera serlo. ¡Por puro sentido de justicia! Algo absolutamente incomprensible para un joven occidental. Y sin embargo, tan maravilloso.

Después de la fiesta hemos tenido ocasión de charlar con un sacerdote iraquí. Nos ha expresado su voluntad de permanecer en el país, pues como el resto de cristianos iraquíes cristianos, cree una obligación servir a su patria permaneciendo en ella. Y nos ha rogado que rezásemos. No solo por los cristianos. No solo por los yazidíes. También por los musulmanes y por todas las religiones.

Ha sido un día largo, lleno de emociones e impresiones, de experiencias nuevas. Hemos comprado ordenadores para montar un aula informática, hemos tratado de mejorar las conexiones… En fin. No caemos rendidos porque Dios nos mantiene firmes.

11752445_10206480859693089_1063856011295643242_n

Estar aquí está siendo una bendición. En España hemos sufrido desde la distancia, impotentes,  las desdichas de estos cristianos sirios e iraquíes, despojados de todo por la crueldad de los yihadistas. Y ahora estamos aquí, podemos abrazarlos, llorar con ellos, expresarles nuestro infinito respeto por haberse mantenido firmes en la fe con riesgo de sus vidas. Son un ejemplo a seguir y queremos agradecérselo lo mejor que sabemos y podemos.

¿Que se puede ayudar? Indudablemente. Gracias a la generosidad de todos los que habéis hecho posible Campamento Irak con vuestros donativos y apoyo, hoy Ámhar tiene una silla de ruedas.

11960067_10153478402078213_4095693061921948974_n

¡Gracias en su nombre!

 

Comments (0)

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*