Roma, el sueño yihadista

Roma, el sueño yihadista
19 febrero, 2015 Antonio Velázquez
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En el mismo video de la decapitación de los 21 cristianos coptos de Egipto, los yihadistas del Estado Islámico reiteraron su amenaza de conquistar Roma.

No es la primera vez. Occidente, y en particular las ciudades símbolos del cristianismo y el judaísmo, Roma y Jerusalén, están en el punto de mira del expansionismo yihadista. La secuencia final del macabro vídeo, con la orilla del Mediterráneo ensangrentado, pretende reforzar la amenaza. Si trazásemos una línea recta, hacia el norte, desde el lugar donde se perpetró la masacre, nos encontraríamos con la costa de Sicilia, territorio italiano, y la obsesión de los radicales islámicos: Roma.

Una amenaza al corazón de la cristiandad

El pasado 26 de enero, tras el ataque al semanario Charlie Hebdo, el portavoz del Estado Islámico Abu Mohamed al Adnani animó “a los muyahidines en Europa y el infiel Occidente y en cualquier otro lugar a atacar a los cruzados en su propia tierra y allá donde se encuentren. En su alocución, de unos 10 minutos, titulada “Morir en tu rabia”, instó a “cualquier musulmán con capacidad de derramar una sola gota de sangre de los cruzados a que lo haga, ya sea con un artefacto explosivo, una bala, un cuchillo, un coche, una piedra e incluso una bota o un puño”. Y aprovechó para amenazar con conquistar la sede de la cristiandad: “En un corto plazo de tiempo, con el poder y la fortaleza de Alá, esta cruzada fracasará y nos citaremos en Jerusalén y Roma, antes de lo cual los ejércitos cruzados serán derrotados en Dabiq. De hecho, ellos lo ven como lejano, pero nosotros lo consideramos próximo”.

En la misma línea, el pasado mes de septiembre, el Estado Islámico llamaba así a matar occidentales: “Si podéis matar a un infiel americano o europeo, especialmente a los vengativos y sucios franceses, o a un australiano, un canadiense o cualquier infiel de los que promueven la guerra infiel, incluidos los ciudadanos que han entrado en la coalición contra el Estado Islámico, confiad en una vez más en Alá y matadles de cualquier modo o manera pero hacedlo. Conquistaremos su Roma, romperemos sus cruces, esclavizaremos a sus mujeres con el permiso de Alá, el elevado”.

Pocos días después de este llamamiento, los servicios de inteligencia alertaron al Vaticano tras haber interceptado una conversación telefónica en árabe, en la que se aludía a una “espectacular acción” contra la Santa Sede. En entrevista al diario La Nazione, el embajador de Irak en el Vaticano, Habib Al Sadr, declaró que “lo que el autoproclamado Estado  Islámico ha afirmado es claro: quieren matar al Papa, las amenazas contra el  Papa son creíbles”.

Inquietante resulta también el fotomontaje realizado para la portada de la publicación yihadista Dabiq, con la imagen de la bandera negra del grupo islámico ondeando sobre la cúpula de San Pedro.

Roma, en alerta

Desde los atentados de París, y especialmente tras el vídeo de las decapitaciones de esta semana de 21 cristianos egipcios en Libia, en el que los yihadistas advertían “hoy estamos al sur de Roma”, las amenazas de posibles atentados en Italia se han multiplicado. Las autoridades italianas y del Vaticano han anunciado que han reforzado las medidas de seguridad ante las amenazas de ataques islamistas radicales.

El nuevo comandante de la Guardia Suiza en el Vaticano, Christoph Graf, confirmó que las fuerzas del pequeño Estado también están bajo alerta: “Lo que ocurrió en París con la revista Charlie Hebdo también puede ocurrir en el Vaticano. Nosotros estamos listos para defender a Francisco”. La Guardia Suiza, con 110 efectivos, conocida por sus uniformes azules, rojos y amarillos en estilo renacentista, protege al pontífice desde el año 1506. “Hemos pedido a todos los guardias que estén más atentos y observen todo movimiento de personas” , ha explicado.

Paralelamente, el comité de seguridad del gobierno italiano aumentó el nivel de alerta y confirmó la decisión anunciada la semana pasada de elevar el número de agentes y soldados que patrullan las ciudades y monumentos claves de 3.000 a 4.800.

“El riesgo de un ataque realizado por un ‘lobo solitario’ o un desequilibrado es real” , aseguró el senador Felice Casson, secretario del comité de seguridad. El ministro de Relaciones Exteriores, Paolo Gentiloni, explicó el miércoles que en Libia se corre el riesgo de que se fusionen militantes de EI con milicias locales, y considera que hay poco tiempo para hallar una solución política para este país, dividido en diferentes bastiones de las milicias, algunas yihadistas.

Italia, cuyas islas están a sólo 300 kilómetros de la costa libia, ha visto con alarma la crisis del país desde que las fuerzas occidentales ayudaron a derrocar a Gadafi. Cientos de miles de inmigrantes han llegado al sur de Italia en barcos inseguros gracias a traficantes de personas que operan libremente aprovechando la anarquía reinante en el país. La semana pasada, más de 300 personas murieron intentando cruzar a Italia. La sensación de tener el enemigo a las puertas comienza a ser preocupante.

Más secuestros de egipcios en medio del caos libio

Esta semana, al menos 35 egipcios residentes en Libia han sido capturados por hombres armados en zonas bajo control del grupo yihadista Ansar al Sharia. Los secuestros han tenido lugar tras los ataques aéreos de El Cairo contra objetivos yihadistas, en represalia por la matanza de los 21 cristianos. La mayoría de las víctimas son agricultores que cruzaron la frontera en busca de trabajo. Se desconoce aún su paradero. El grupo yihadista ha puesto el objetivo sobre los fieles de la Iglesia Ortodoxa Copta, que representan alrededor del 10% de la población egipcia (unos 90 millones de personas) y es la minoría cristiana más importante de Oriente Próximo.

Los secuestros se producen después de que la milicia que controla Trípoli, Fajr Libia (Amanecer Libia), concediera a los emigrantes egipcios 48 horas de plazo para salir del país de manera segura. En un comunicado, el movimiento prometió que “protegerá a los trabajadores egipcios de cualquier acto de venganza contra ellos, que solo provocaría un conflicto entre pueblos hermanos”.

Fajr Libya está formada principalmente por las milicias al oeste de la ciudad de Misrata, que se hicieron con el control de Trípoli el pasado verano y han instalado un gobierno paralelo que se disputa el poder con las tropas del general Khalifa Haftar, quien tiene el apoyo del parlamento y el gobierno reconocidos por la comunidad internacional.

Sin dejar de denunciar el terrorismo  de forma regular, Fajr Libya mantiene turbios lazos con el grupo yihadista Ansar Al Sharia, aunque a diferencia de éste, aún no ha aceptado unirse al Estado Islámico en Libia.

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